29 may 2008

simulando no haberme reconocido

-¡Buenos días!, dije nada mas entrar en la sala. Ella estaba sentada justo enfrente de la puerta, leyendo una de esas manoseadas revistas que solo se leen en sitios así. Levantó su mirada me vio, y como un rayo agachó la cabeza, la escondió tras la revista simulando no haberme reconocido.

En la sala, además de ella estaban los de siempre, los que solíamos coincidir todas las semanas, Jon de Burlada en una esquina, Mikel el "Jesucristo" dando paseos alrededor de la mesita central, donde estaban todas las revistas y los folletos publicitarios y por último Ramón, en su rincón de siempre y como siempre dándose pequeños cabezazos contra la pared.


Me extrañó verla allí, ese era el último sitio donde esperaba encontrarla. En un principio me desconcertó que se hiciera la despistada conmigo. No sé... siempre habíamos tenido buen rollo, e incluso de mas jóvenes anduvimos "tonteando", cierto es que ya hacia un par de años que nos perdimos la pista. La recordaba tan guapa y vital que sentí pena de verla así, con esa cara pálida y ojeras de tristeza que acentuaban aún mas sus grandes y vidriosos ojos. . Me calcé mi mas tierna sonrisa y tras una tos nerviosa, realicé la pregunta que creí mas oportuna para romper el hielo. -¿Quien esta para el doctor Ramírez?.- Todos. Pero ella no lo sabia. La pobre sin levantar la cabeza me contestó con un suave y resignado -Yo, yo estoy para Ramírez, me dieron a las diez.... .-

Era evidente que la situación para ella era un poco violenta. Por un momento desee prolongar ese momento, hacerlo eterno, para torturarla un poquito, solo un poquito hasta que el rubor acabara de llenar toda su cara, la ansiedad le hiciera tragar saliva repetidamente, y el creciente temblor de sus manos dejara caer la revista al suelo. Pero me pareció excesivamente cruel, no lo hice, sentí compasión viéndola ahí sentada, aparentaba ser tan... tan poquita cosa, como todos cuando venimos la primera vez.

La miré con los ojos de "tranquila todo irá bien" y me senté a su lado .
-¿Que tal Maria?, ¿Como por aquí?, ¿Es la primera visita?...
Asintió con la cabeza, sin atreverse aún a mirarme cara a cara , y me sorprendió el sonido de una lagrima chocando contra la manoseada revista, "PLOF" , me pareció atronador. Pasé con cierto apuro mi brazo sobre su hombro, donde ella dejo caer su cabeza para un segundo después , romperse definitivamente en una melodía de sollozos y suspiros.

-Tranquila , todo ira bien... Ramírez es un doctor muy bueno, y además es muy amable... Yo llevo con el ya tres años, y mírame... ¿No estoy tan mal verdad?. Ella negaba levemente con la cabeza, mientras se sonaba los mocos con el clinex que le acababa de dar.

Jon y el Jesucristo nos observaban con los ojos como platos, sonrientes, de esas sonrisas cómplices , amigas. Menos Ramón, ajeno a nosotros y a él mismo, en su rincón de siempre, dándose pequeños cabezazos contra la pared.

JOSU

18 may 2008

La exposición Amosadía en TV. (Euskal Telebista)

Bueno... es el cierre de unos informativos, apenas dura un minuto, pero eso, esta bien ¿No?.

16 may 2008

Como si quisiera detener el tiempo...

La maceta, pequeña, todavía con el celofán puesto, de donde asomaba una planta con un tallo y cinco hojas relucientes. Esa plantita ubicada en el poyo de la ventana, humanizaba la habitación.
Era una habitación pintada de verde pastel , un verde intencionado, para darle visos de lugar amable. Para él , no dejaba de ser una celda, verde si, pero celda.

Lo ingresaron ya hace tiempo, cuando su cabeza desvariaba en exceso.
Se había convertido en un problema, una carga, pensaba él , cuando en los momentos lúcidos era consciente de su situación.
Esta enfermedad es difícil de controlar en casa, vaticinaron los médicos, ante la aprobación resignada y llena de alivio de familiares y allegados.
Solo cuando su cabeza estaba en este mundo, regaba la planta, un vaso de agua una vez al día, se propuso. Pero uno de esos días descubrió que la planta ya solo tenia tres hojas, las otras dos yacían en el suelo, marchitas, debian llevar días caídas.
Se sentó en la cama, frente a la planta, y entonces reparó que sus muñecas estaban marcadas y doloridas, los intentos por recordar eran fallidos, no podía saber cuando le ataron, ni porque lo hicieron, y tampoco podía recordar, cuando dejó de regar la planta.
Entonces, solo entonces, fue consciente de su fatalidad. La planta era en realidad su calendario, su tiempo, su cuenta atrás.
Llenó nuevamente el vaso de agua, y lo vertió en la maceta, muy, muy lentamente.
Como si quisiera detener el tiempo.

5 may 2008

los ecos de la exposición "amosadía"

Hoy viene en la prensa (Diario de Noticias). Cuando ya la exposición está retirada. Pero bueno... mas vale tarde...
Sabe bueno que aún resuenen los "ecos" de nuestro territorio AMOSADíA.
Lo podeís ver en:

http://www.noticiasdenavarra.com/ediciones/2008/05/05/vecinos/ecos/

Pd: También debió salir en TV. (ETB) .Pero aún no he conseguido el vídeo.

3 may 2008

ayer estuve en Roma

En la terraza de un Bar. Con treinta grados de temperatura una caña y unos amigos. Sin fotos de por medio, ni vídeos interminables, bastó solo la voz de ella y sus ojos.

Paseamos de su mano desde la fuente de Trevi, famosa por la película "la dulce vida" de Fellini, hasta la Plaza Navona y la fuente de los 4 ríos.

-Pero que Plazas, ¡¡ son enooormes!!- Nos decia, mientras sus ojos parecian que iban a salir volando.
Pude sentir hasta vértigo imaginando el coliseo y el foro romano, que ella minuciosamente nos describia. El Moisés esculpido de Michelangelo, los mosaicos de Bernini y el circo máximo, el mismo donde rodaron Ben-Hur.
- ¡¡Enoooorme!!- repetía mientras abría los brazos lo más que podía, para que nos hiciéramos una idea de la horizontalidad kilométrica del Circo, y sus ojos como platos, con las cejas arqueadas al máximo y así pudiéramos tener una visión de las dimensiones verticales de lo expuesto.

Llegué a sentir el apretujón y el agobio de un un metro abarrotado de gente, y hasta algún salido con un chandal rojo se refrotaba tras de mi. Pude oler la pizza y todo tipo de pasta que daban en una zona llena de restaurantes económicos que se debe llamar Termini o algo parecido y acabamos resfrescandonos con una Grattachecca, un gratinado hecho con trozos de fruta, sirope y hielo picado en una terraza de no me acuerdo que sitio.
Todo eso ayer, mientras tomábamos una caña en la Plaza de mi pueblo.
Fué un bonito viaje.
JOSU.