16 dic 2008

Una carta de amor.

Durante varios días seguidos llevo viendo a Ander atravesar la Plaza con un sobre en la mano, camino del buzón de correos.Me ha llamado la atención.
Es extraño en esta era de Internet y el correo electrónico ver a alguien acercarse a un buzón.
Bueno...el caso es que hacia mucho que no veía a Ander. Así que esta mañana he decidido que le voy a esperar, me apetece saludarle, total desde que estoy en el paro practico los "lunes al sol" todos los días de la semana.

Se acerca. Camina animoso con su sobre blanco, como si quisiera que lo viera todo el mundo. Es más, juraría que hasta tiene una sonrisa instalada en la cara. Extraño para una persona tan taciturna e introvertida como él. La última vez que lo vi, apenas podía hablar a causa de la sobredosis de Diazepam que le cascaron. "Es para acallar las voces que oigo en mi interior" me dijo, con su mirada perdida en no se que mundos.

-¡Ander!, ¿Que es de tu vida? , ¿Como lo llevas?- Le digo sin quitarle ojo al sobre.
-Josu... ¡que pasa! Ya ves... Mejor, mucho mejor. Me quitaron la medicación... ¿sabes?, y ahora ya comienzo a ser persona.
- Amplia aún más su sonrisa y deja ver su dentadura inexistente-
-Me alegro. Perdona la indiscreción, pero llevo días viéndote venir al buzón... y me ha podido la curiosidad...
-Je, je, je. - Se ríe picaronamente- Por eso te conservas tan joven. Por que eres un curioso patológico.
- Lo tomaré como un cumplido...- ¿Sabes que pasa?. Te cuento: es que he encontrado el amor de mis sueños y todos los días le escribo una carta.
-¡No jodas! ¡Como me alegro Ander! Ósea que... ni más ni menos que el amor de tus sueños.
-Si, como lo oyes.
-Y entonces... ¿mantenéis la relación así, de forma postal...?. Que romántico... cartas de amor… eso ya no se lleva, un poco retro ¿no?.
-Si, mismamente…

Ander se dispone a introducir el sobre en el buzón.

-Ander, espera... pero... pero... ese sobre, está en blanco...
-¿Que? (El sobre ya ha caído adentro)
-Que has olvidado escribir el destinatario... poner las señas en esa carta...
-Si, ¿Y qué?
-Pues que no la va a recibir.
-Si, si que la recibe. .. Ya te lo dije … la carta es para el amor de mis sueños.

1 dic 2008

¿Y si me corto la lengua?

Mi amigo se empeña en que entre a formar parte de una secta que se llama "Silencio". Me atrae la idea. Su filosofía es esa, guardar silencio. Dicen que el problema de esta sociedad es que no nos escuchamos. Vamos, que si todo el mundo habla a la vez, nadie puede estar oyendo lo que dicen los demás.
Demasiado ruido en el mundo, para tan poco escucha.
Yo lo cierto es que no hablo demasiado, me da miedo hacerlo, y las pocas veces que lo hago siempre la cago.
Me pasa que me oigo hablar y a la vez estoy pensando que no es eso lo que quiero decir, lo intento reconducir, pero para cuando lo reconduzco, mi interlocutor aburrido, ya ha empezado a explicarse, explicarme y explicarle a los demás lo que yo quería decir. Vamos, que de repente tengo un traductor de mis no palabras.
Así que he decidido aceptar la invitación de mi amigo, le he dicho que si. Que para hablar mal, prefiero no hablar.

El presidente de la secta es él, y como no hay nadie más, yo seré el segundo de a bordo. Toda una distinción. Solo tengo un problema. Para ser miembro de la secta hay que cortarse la lengua.

Lo he intentado hoy varias veces. Y es un poco difícil.

Yo saco la lengua todo lo que puedo, con todas mis fuerzas y en el momento en que el filo del cuchillo la toca, comienzo a decir -¡Hay, hay, hay....!- y ¡zas!, la lengua como si tuviera vida propia tiende a recogerse como un caracol, deslizándose inevitablemente por entre mis dedos.

Tengo la lengua hinchada de tanto apretar las uñas para que no se escape. Me dan unas arcadas terribles y me caen lágrimas como ríos, tanto que mi cara parece el Niágara.

Antes hablaba mal, pero es que ahora, aunque hable, no se me entiende nada. Ef como fi tufiera un cafetín mefido en la bofa.

Así yo no puedo.

Creo que al final le pediré a mi amigo que salga del espejo y me eche una mano, él tiene experiencia y seguro que como todas las cosas en la vida, esto de cortarse la lengua también tiene truco.
JOSU