30 ago 2009

Hoy pa mi la burra grande

"Hoy pa mi la burra grande,
ande que ande o no ande,
que la quiero para cocé.
Al que me importune este cante,
que tengo yo en mi soledad,
cientos de canciones tarareá empezá , inacabá. "

Bebe.



23 ago 2009

Hija puta de angelito!!



Esta es una escena de la obra que representamos en Junio del 2009 (ZARPAZOS) como muestra de fin de curso del TALLER DE TEATRO DE UHARTE / HUARTE , en la Casa de Cultura del pueblo. La he montado en video, para compartirla.

La escena es una adaptación libre de la obra "CARICIAS" de BELBEL.
La escena: "Kinki y vagabundo."

Intérpretes:
vagabundo: Yo
kinki: ESTHER AGUDO.

Espero que os guste... bueno, gustar, gustar. Al menos que os mueva algo. De eso se trata.Un abrazo.
Txiski.




20 ago 2009

El consumo de la felicidad

Un articulo que leí en la prensa (Diario de Noticias) el otro día . Es de esos textos que a uno le hacen, cuando menos pensar. Por eso he creido conveniente compartirlo con todos/as vosotros/as.

"Y en esta encerrona cultural del consumismo casi se ha perdido el simple sentido de la generosidad (entendida como reacción básica y primaria frente a la injusticia y la pobreza) o cuando se da hasta genera desconfianza ¿por qué lo hace? ¿qué segundas intenciones tiene?... "


EL consumo de la felicidad
por emilio puchol hernández y josé maría garcía bresó

La búsqueda de la felicidad se presenta como premisa universal del pensamiento humano: eliminar el dolor y perseguir el placer, dos propuestas centrales en la vida humana. Y para conseguir la felicidad, una de las maneras establecidas formalmente es el intento de cubrir las necesidades. Al menos así queda expresado cotidianamente: "tener mis necesidades cubiertas, no pido más".

Sin embargo, se hace difícil establecer lo que se llama necesario. En nuestra forma de vida contemporánea suele aparecer lo que podemos llamar un más allá de las necesidades biológicas, entendidas como exigencias de la vida orgánica para la supervivencia. Desde ahí se pueden abrir muchas preguntas: es necesaria una vivienda pero quizá no sea necesario poseer una gran mansión, es necesario un medio de transporte pero es posible que no sea necesario un coche de alta gama, es necesario alimentarse pero probablemente no sea necesaria la nueva cocina de Ferran Adriá para satisfacer el hambre… Es decir, la necesidad en el ser humano, en el ser que habla, tiene un más allá, algo que no es exactamente lo natural de la necesidad.

El león acecha la presa cuando la necesidad le apremia, salta sobre ella y la devora y luego dormita hasta volver a sentir hambre. En la época de celo se aparea y luego espera hasta que el ciclo se repita. Lo que nadie ha visto, de momento, es a un león haciéndose la permanente de la vedeja. Eso está reservado para el ser humano, el que siempre dice quiero más o me falta algo y me falta no señala la necesidad biológica, instintiva; me falta algo, en el ser humano, está referido a un algo que en la historia del sujeto quedó irremediablemente perdido y por eso, lo que falta, no siempre se puede explicar: pura demanda, no de algo concreto, material, sino sólo demanda insatisfecha.

Mercaderes de felicidad

Y a este camino de búsqueda (demanda insatisfecha e indefinida) se acercan los mercaderes ofreciendo sus máquinas de felicidad vinculando las emociones, las nostalgias y los deseos íntimos del ser humano a mercancías, productos y servicios. Con diversas estratagemas bien diseñadas, venden felicidad en porciones, objetos fetiche con poderes mágicos -"te vas a sentir mejor", "vas a ser feliz", "vas a realizar tus ilusiones"… con un coche, una nueva tele o una lavadora- y desvían el camino que busca responder realmente a esa insatisfacción congénita que llevamos pegada a nuestra historia, y que tal vez podría avanzar mejor por el sondeo de lo intangible y espiritual, por el arte y su creatividad o simplemente por el silencio y el vacío de un poema.

Los mercachifles, que afilando sus uñas con la nueva cultura del consumismo, ya desde de principios del siglo XX, hipotecan el pensamiento, controlan el poder y abren un horizonte de empobrecimiento y colapso para el futuro de la vida. Con técnicas de persuasión en la ingeniería del consentimiento entrenan para que se deseen nuevas cosas antes que las viejas se estropeen, crean una nueva mentalidad en la que el deseo debe superar a las necesidades y la oferta de objetos del mercado debe visualizar los valores y deseos de lo que se lleva dentro. Por tanto, no se compra por necesidad sino para expresar a través de un objeto lo que se lleva dentro y por consiguiente ya no se es lo que se es sino lo que se tiene.

Felices máquinas

Un año antes del crac del 29 el presidente Hoover se dirigía así a los empresarios norteamericanos: "Tenéis la labor de crear el deseo y transformar a la gente en máquinas de felicidad en constante movimiento". O lo que es lo mismo: individuos en constante insatisfacción, en constante consumo en pro de los mercaderes y sus beneficios y especialmente en pro de una nueva democracia cuya clave es el consumismo.

Una democracia que aparca su esencia (cambiar las relaciones de poder) y se vincula estrechamente al capitalismo consumista, sin el cual parece que no podría ser verdadera, hasta llegar a configurar un capitalismo popular y de masas que hace impensable otra forma de vida que no sea la que se sustenta en el binomio producción / consumo.

Incluso se han creado potentes herramientas para introducir en esta espiral capitalista de consumismo a las corrientes que reivindicaron, y también lo hacen hoy, el no dejarse llevar, ser uno mismo, dividiendo la sociedad no por clases sociales sino por diferentes deseos, valores y estilos de vida que caracterizan al nuevo individuo de la modernidad.

La rápida transformación de los medios de producción permite ofrecer diferentes productos bien seleccionados y dirigidos casi individualmente a todas las gamas de estilos y valores de personas y colectividades. Muy dulcemente, entre satisfacciones inmediatas y nuevos deseos, se van transformando y moldeando los proyectos personales y colectivos hasta llegar a la igualdad entre los objetos de mercado y el ser y sentirse alguien. Y en este nuevo orden, en donde se promociona desde el marketing comercial que ser uno mismo, ser lo que se quiere ser, pensar en sí mismo no es egoísta, sino una posibilidad y un derecho que nos brinda la democracia y la diversidad de oportunidades, productos y servicios del mercado.

¡Qué suerte tenemos en tener de todo y para todos los gustos y estilos!, los avances informáticos y energéticos, los equipos de comunicación y transporte, la energía limpia, el comercio verde, los planes renove… y vertederos o incineradoras para lo que se queda viejo e inservible, ¡qué suerte!

Apolíticamente felices

Y así, absorbidos por esta espiral programada y perversa, aparece irremediablemente el apoliticismo, la enajenación y la desmovilización social, la masa acrítica que aun saturada de información siente un lastre que la ata a la inactividad y a eso tan viejo que se llamó alienación, también para la tradicional y luchadora clase obrera que deja de ser útil en cuanto fuerza productiva para ser necesaria exclusivamente como fuerza de consumo.

Está clara la razón de por qué las cosas son como son, por qué la crisis, por qué la enajenación individualista, el deterioro medioambiental, la insolidaridad intergeneracional… No responden a un fatalismo de la historia por un desgaste natural sino a las ansias de poder y de ganancia de los mercaderes de turno, caiga quien caiga y pese a quien pese, sean seres humanos presentes o futuros, sean el río, el bosque, el aire o la tierra.

Y en esta encerrona cultural del consumismo casi se ha perdido el simple sentido de la generosidad (entendida como reacción básica y primaria frente a la injusticia y la pobreza) o cuando se da hasta genera desconfianza ¿por qué lo hace? ¿qué segundas intenciones tiene?...

De nada o de muy poco sirven las evidencias que nos presentan el deterioro del planeta, el agotamiento de los recursos, la contaminación… y mucho menos el que entre nosotros y en otros puntos del planeta hay seres humanos (mayoritarios, por cierto, respecto de la población mundial) que sufren las más absolutas carencias o que mueren de enfermedades simples y fáciles de curar.

Una encerrona cultural impuesta a golpe de diseño, relaciones públicas y programas que mutila las dimensiones humanas básicas (pertenencia a la naturaleza, unidad de la comunidad humana y la dimensión divina para las religiones o unidad y totalidad para las sabidurías sin dios) y nos embarca en una deriva que no es precisamente el viaje a Itaca.

Por más que se vista de necesidad, de no tener otro modelo, de irremediable o lo menos malo… este sistema social y económico que tanta felicidad y comodidad parece aportar, que tanto tiempo dice ahorrarnos, que tanto protege nuestros derechos como consumidores… va contra la lógica de la vida, de la libertad, de la democracia y de la justicia, e instaura la posibilidad de que los más fuertes puedan devorar a los más débiles bajo el lema de la libertad de mercado.

Por un mundo mejor

Urge leer entre líneas en los resquicios que deja el sistema; hacerse y hacer preguntas; apostar por la confianza en los otros y lo otro; desempolvar la generosidad y manifestar la rabia frente a la indecencia; evitar sucumbir al engaño de la publicidad que invita a la felicidad hueca; ponerse en marcha, en definitiva, sumándose a esa caravana de hombres y mujeres que a lo largo de historia han mirado de frente a la vida y siguen buscando entre ensayos y equívocos un mundo mejor.

Pensamos que éstas y otras actitudes y actuaciones pueden ser la virtualidad y el camino que nos salve a todos.

18 ago 2009

Safe Creativo. Otro modo de registrar tu obra

Llevo días dándole vueltas para registrar un par de textos teatrales. No es por que crea que tienen mucho o poco valor. Más bien es impedir que otras personas o empresas puedan aprovecharse malamente del trabajo de uno. Tuvimos una mala experiencia con la obra "Operación Oteiza" donde a pesar de que estaba registrada como libre bajo licencia de la Creative Commons, hubo una determinada empresa que iba solicitando los derechos de autor donde la obra fué representada. ¿Curioso no?. Tuvimos que andar advirtiendo para que no pagaran ni un euro, ya que al no tratarse de mucho dinero, las Casas de Cultura lo sueltan sin preguntar ni preocuparse si la obra está o no registrada en una empresa determinada o es de licencia libre.

En principio mi idea es que la obra sea libre (Copy left), con la única exigencia de que siempre que se quiera utilizar, o se realicen copias, etc, etc... sea comunicado al autor y claro está, si es que se utiliza, se comunique quién es el autor, todo esto sin ánimo de lucro por parte de quién vaya a utilizar la obra.

Y buscando, buscando he encontrado esta herramienta on-line,(Creative Safe) que creo que es muy interesante, ya que da muchas posibilidades de registrar tu obra y además es muy sencillo. Registra todo tipo de obras, desde los post de un blog, hasta canciones ,libros, relatos, etc, etc. Y tiene la posibilidad de cambiar el tipo de licencia.

Esta información es del periódico El Pais:
http://www.elpais.com/articulo/internet/Safe/Creative/registro/propiedad/intelectual/siglo/XXI/elpeputec/20071009elpepunet_2/Tes

Safe Creative, un registro de la propiedad intelectual del siglo XXI

Cuatro días después de su puesta en marcha, más de 1.300 obras ya se habían registrado en la web SafeCreative.org, un nuevo registro de la propiedad intelectual que ha nacido en Zaragoza con el afán de proteger los derechos de autor frente al plagio y la apropiación indebida pero de acuerdo con el espíritu de los medios digitales.

"Somos un registro gratuito, donde se puede registrar obras con cualquier tipo de licencia ya sea Creative Commons, como GNU o bajo Copyright, en cualquier idioma y en cualquier formato", explica Juan Palacio, uno de los fundadores de Safe Creative, al tratar de definir su proyecto. "En las licencias libres, faltaba un punto neutro, un tercero que diese una prueba de autoría", añade este emprendedor, quien cree que los sistemas de propiedad intelectual tradicionales no se han sabido adaptar a los tiempos donde los autores quieren que sus obras se difundan sin limitaciones o incluso donde pueden ser modificadas, como es el caso del software libre.

De este convencimiento ha nacido este registro cuya principal peculiaridad es que exige una copia, es decir, tiene su propio depósito de obras. El usuario se registra, envía copia de su obra, dice que tipo de licencia está utilizando y tiene un plazo de 24 horas hasta que se emita su certificado digital para hacer cualquier tipo de cambio. El autor recibe el código que puede adjuntar a su obra, ya esté grabado en MIDI o sea disco Wap. "No les vamos a pedir la partitura, como sucede con los registros actuales", puntualiza.

Otra de las peculiaridades de este servicio es que cualquiera de los obras ya sean una canción, una entrada de un blog, un cómic o un diseño (en un futuro se admitirá cualquier producto que sea sujeto de propiedad intelectual) puede cambiar cuando quiera su tipo de licencia, es decir, si en un principio se registró como con "todos los derechos reservados" se puede pasar en cualquier momento al modelo de Creative Commons en el que se puede copiar la obra siempre que se cite al autor, y no sea para su uso comercial, por ejemplo.

Rigor jurídico

Safe Creative cree que va a ser de gran ayuda para dar validez legal especialmente a toda la nueva generación de licencias libres, copyleft. "Damos rigor jurídico", asegura Palacio. "En un juicio, tenemos la validez de un testigo, somos un tercero que viene a ofrecer una prueba de que tal persona registro como suyo esta obra en concreto en tal fecha", comenta.

Así, Safe Creative puede convertirse en un recurso de consulta para conocer exactamente a quien pertenece tal creación y bajo qué términos se puede explotar. También aspiran a convertirse en un banco de consultas donde buscar a nuevos creadores para los productores de contenidos. "Hay un montón de usos comerciales para un registro como Safe Creative, que estamos estudiando, pero por el momento, nos centramos en crear valor para los autores", dice Palacio, quien señala que aún se encuentran en una fase de inversión, gracias al capital aportado por los fondos de capital riesgo de AAR Futuro, entre otros inversores privados.

La beta de esta página está escrita completamente en inglés, y en las próximas semanas estará en español; y en enero como tarde, esperan realizar un lanzamiento oficial de Safe Creative en Estados Unidos, pues este proyecto tiene un carácter totalmente global. En menos de una semana, ya se han registrado autores de España y Latinoamérica, y ya hay registradas todo tipo de obras desde cuentos, a revistas sobre la guerra civil.. "por ahora hemos llegado a los usuarios más avanzados, pero nuestra objetivos es que nos conozca el máximo de público posible", añade Palacio.

¿Enemigos de la SGAE?
Safe Creative hace un especial hincapié en las licencias GNU, GPL o CC, pero en ningún momento quiere presentarse como un contrapunto a las instituciones que han velado o gestionado los derechos de autor de siempre. “Nosotros no gestionamos los derechos de autor. Sólo damos una prueba de la autoría de una obra”, apunta Palacio, que lejos de creer que puedan llegar a tener problemas con la SGAE, defiende que Safe Creative puede ser un punto de referencia de este tipo de asociación, “podemos ser un apoyo para los gestores de derechos de toda la vida”.

14 ago 2009

LLamar antes de entrar

Me maldije por no llamar antes de entrar. Supuse que había confianza suficiente. Para nada intuía que pudieran estar hablando de mi. Así que no llamé, empuje la puerta con suavidad. Yo diría que todas las puertas del mundo meten ruido al abrirlas. Va y resulta que esa no. Esa no metió ruido. Justo cuando iba a entrar y saludar, escucho mi nombre. Están hablando de mi. Me detengo confuso. La charla llega hasta mis oídos de forma nítida. Me paralizo. Creo que ni respiro. De forma inconsciente, retrocedo un paso y me quedo justo detrás del marco de la puerta. Hubiera deseado estar sordo. No quería escuchar, pero era inevitable. Y lo escuché. Es duro oírlo. Oírlo en boca de alguien que estimas. No supe reaccionar. Soy lento, excesivamente lento. No sé reaccionar en momentos puntuales. No sé el porqué, pero en ese instante solo sentí vergüenza. Me reprochaba a mi mismo el no haber llamado, el no haber fingido una tos antes de entrar, o silbado, o canturreado, o algo, algo que les hubiera puesto de sobreaviso.

De regreso a casa , según iba procesando la situación vivida, mi estado anímico era solo de tristeza, posteriormente me va entrando la mala hostia. Y justo en ese momento suena el móvil, son ellas:
-¿Pero a que hora vas a venir?. Llevamos esperándote más de media hora...
-No... que casi... que... pues que... me ha salido un imprevisto. Mañana nos vemos. ¿Vale?
-¿Pero estás bien? Tienes la voz rara...
-Si. Estoy bien, con un poco de catarro. Eso... será el catarro.
-(Risas)¿No será la Gripe A? (Risas)
-No, no... no creo... Bueno... pensándolo bien... igual si. Oye, que si. La verdad es que estoy con bastante fiebre y... me da apuro decirtelo pero... estoy en cuarentena.
-¡Que dices!. ¡No jodas!. (Ya no hay risas)
- Pues que si... Que va a ser que si... Ya lo siento.
-Pe... pe... pero... ¡estuviste ayer con nosotras!.
-Si. Y antes de ayer. Y el sábado y el miércoles... Y además ¿Te acuerdas?... Os di un beso... y un abrazo, y compartimos el botellin de agua y cuando nos despedimos os volví a dar otro beso. ¡Bufff! Eso es lo peor de lo peor... los besos.
-¡Joder! ¿Y ahora que hacemos?
-Yo creo, que lo mejor es que vayáis a Urgencias al Hospital, y que os hagan las pruebas. Posiblemente os pongan en cuarentena.
-¿Pruebas? ¿Cuarentena?... ¡Hay! que me estoy mareando...¡Me va a dar algoooo!

12 ago 2009

Kromlech a Kromlech. Acción-art!! en Agiña.

"Kromlech a kromlech, círculo a círculo, tejiendo una red de pequeños nodos por la paz en nuestra tierra."

Agiña, es un lugar mítico en la cultura vasca. Es la estación neolítica -situada en la carretera entre Oiartzun y Lesaka- en la que junto a numerosos kromlech, Jorge Oteiza levantó el “Monumento al Padre Donostia” (1957-59), una piedra con un hueco circular que dialoga con el cielo y el paisaje, precedente del land-art. Y fue en ese lugar donde el artista sintió la revelación de ese pequeño círculo vacío en torno al cual se curaban espiritualmente las pequeñas comunidades de nuestra prehistoria y, también, donde el año pasado, se esparcieron las cenizas de Mikel Laboa.


El pasado domingo día 2. nos juntamos una serie de amigos, artistas y activistas que trabajan por la cultura de la noviolencia activa y del diálogo en este lugar tan lleno de simbolismo.
Formamos un círculo ritual de sillas y dibujamos nuevos kromlech con sal tintada sobre la hierba, junto a los de nuestros antepasados y a la sombra de la estela de Oteiza.
Explicamos el sentido de la acción como una actualización del círculo vacío redescubierto por Oteiza, como posibilidad de que ocurran cosas nuevas y apertura a la vía de la noviolencia activa en nuestro país. Finalmente conjuramos esta vía, lanzando puñados de sal sobre el kromlech recién activado.

(Aquí os dejo un pequeño vídeo de lo que fue la acción y las estupendas fotos que realizó Johanna Arzoz )






5 ago 2009

La pintada

Frente a mi casa, hay una pared de ladrillo crudo. Soporte de cien mil reclamos publicitarios. Carteles de todo tipo. El circo universal y el mundial y también el circo local: reivindicaciones, asambleas, manifestaciones, avisos , exposiciones, conciertos, teatro, etc.
De vez en cuando, los empleados municipales realizan una limpia a fondo, dejando el ladrillo a la vista, es entonces cuando la pared habla de forma más nítida y contundente. Unas veces amenaza, otras proclama y otras invita. Aparecen las pintadas.
Lo cierto es que el cúmulo y la reiteración provoca la indiferencia general, convirtiéndose la pared en un soporte prácticamente invisible. Cuando hay tanto que ver, uno no sabe donde mirar. Parecido a Internet.

Pero hoy ha sido distinto. Ayer limpiaron la pared y esta noche pasada, alguien ya la había estrenado. La pintura aún estaba fresca, de las letras caía algún que otro goterón. Un rojo vivo. Parecía sangre. La pintada era impresionante. Podía ser vista desde mucha distancia.
Durante todo el día he estado pensando en el "clandestino pintor". Me parecía admirable esa motivación urgente que le había empujado a armarse con un spray, arriesgarse a ser visto, e incluso a ser multado o increpado. Y también he pensado el como una frase tan... digamos que ñoña, había conseguido llamar mi atención.
A la vuelta del trabajo, la pintada ya la habían intentado censurar. Pero a pesar del esfuerzo de los empleados municipales, el rojo vivo, que parecía sangre, se ha resistido a desaparecer del todo.
Aún se apreciaba el grito escrito entre dos enormes símbolos de admiración: "¡Te quiero!".
A mi al menos me ha arrancado una pequeña sonrisa. Conseguir eso a las 6:45 de la mañana cuando uno se dirige a trabajar, es mucho conseguir.
A veces lo sencillo se convierte en genial. Yo diría que hasta revolucionario.
Un abrazo.